Cómo cuestionar las creencias populares sobre la ecología, una lección de Leyla Acaroglu

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En enero de 2017, la especialista en sostenibilidad, Leyla Acaroglu, cuestionó dos discursos sobre lo que ella denominó creencias populares sobre ecología, presunciones cuyo común denominador es la ausencia de evidencia científica que las valide. A continuación un resumen de los mitos ecológicos más difundidos.

1. LO BIODEGRADABLE ES LO MEJOR

Según Leyla Acaroglu, con frecuencia, términos como biodegradable, reciclable o renovable son usados para persuadir a las personas de que ciertos productos son buenos para el medio ambiente. Sin embargo, éstas propiedades, bajo ciertas circunstancias pueden generar un impacto ambiental negativo.

Un ejemplo de ello es el caso de los vasos de café. Cada año, 200 billones de ellos son arrojados a la basura -sólo- en Estados Unidos. Así, éstos objetos son usados y desechados rápidamente. A este fenómeno, hay que añadir un agravante, desde hace algunos años el papel es impermeabilizado con una película plástica, lo cual le impide ser reciclado. Así, una vez desechado, es transportado a un relleno sanitario, un ambiente anaeróbico –en el que los residuos se descomponen sin oxigeno-; en él los microorganismos transforman las fibras de celulosa en metano, un gas 24 veces mas nocivo –para la capa de ozono– que el dióxido de carbono.

Entonces, lo biodegradable, quizá funcione en un sistema cerrado, pero no, en un entorno industrial, de alta complejidad, donde el impacto ambiental no siempre es el esperado.

2. EL PAPEL ES MEJOR QUE EL PLÁSTICO

Según Leyla Acaroglu, el plástico tiene la fama de ser uno de los grandes villanos ambientales del siglo XX. Sin embargo, la escritora advirtió sobre el afán de crear cambios positivos y, como éste conduce a dictar medidas –estériles– como prohibir las bolsas plásticas, una cuestión que debe ser analizada en contexto, para no sustituir un problema por otro. Durante los últimos veinte años, algunos estudios de Análisis de Ciclo de Vida –LCA por sus siglas en inglés-, arrojaron resultados increíbles, las bolsas plásticas obtienen mejor puntaje que sus contrapartes fabricadas en papel, ¿por qué?. El papel pesa más que el plástico, en promedio 10 veces, lo cual significa que requiere más energía para su extracción, su procesamiento y su envío, para eventualmente ser desechado.

Sin embargo, Acaroglu, señaló el problema real: la gestión de residuos. Según la autora, no es suficiente con sustituir los materiales de un objeto, es imperativo cambiar los patrones de consumo y los estilos de vida.

Así, Leyla Acaroglu concluyó con la siguiente pregunta: ¿qué hacer?. Su sugerencia es la siguiente: abordar éstos problemas y sus soluciones desde una perspectiva diferente, disruptiva. En lugar de creer –automaticamente– en cliches ambientales, es mas conveniente seguir este antiguo pero efectivo mantra: menos es más.

Leyla Acaroglu dictó la conferencia TED  “How to rethink environmental folklore” o, ¿El papel es mejor que el plástico? Cómo cuestionar las creencias populares sobre la ecología.

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